UNA LECTURA ESPECIAL · LA VUELTA · 1879
Consejos de Martín Fierro a sus hijos
La experiencia de un padre, expresada en los versos de José HernándezCANTO XXXII · EDICIÓN ÍNTEGRA
Las palabras que deja un padre
Después del reencuentro y antes de separarse, Martín Fierro habla a sus hijos y al hijo de Cruz. En el canto XXXII les transmite consejos nacidos de su experiencia. Esta página presenta todas sus estrofas, sin adaptar el lenguaje del poema ni modificar la transcripción documental.
Texto completo de los consejos — Canto XXXII
En algunas estrofas encontrarás una discreta aclaración de vocabulario al terminar los versos. Se abre aquí mismo, sin salir de la lectura.
-Un padre que da consejos
más que padre es un amigo;
ansi como tal les digo
que vivan con precaución:
naides sabe en que rincón
se oculta el que es su enemigo.
Vocabulario gauchesco«naides»
«Naides» equivale a «nadie». Es una forma popular representada en la lengua del poema.
Explicación editorial en español actual; no forma parte del poema.Yo nunca tuve otra escuela
que una vida desgraciada:
no estrañen si en la jugada
alguna vez me equivoco,
pues debe saber muy poco
aquel que no aprendió nada.
Hay hombres que de su cencia
tienen la cabeza llena;
hay sabios de todas menas,
mas digo, sin ser muy ducho:
es mejor que aprender mucho
el aprender cosas gúenas.
Vocabulario gauchesco«cencia», «ducho» y «gúenas»
«Cencia» significa «ciencia»; «ducho», hábil o experimentado; y «gúenas», «buenas». Son grafías y voces que reflejan el habla representada en la poesía gauchesca.
Explicación editorial en español actual; no forma parte del poema.No aprovechan los trabajos
si no han de enseñarnos nada;
el hombre, de una mirada,
todo ha de verlo al momento:
el primer conocimiento
es conocer cuándo enfada.
Su esperanza no la cifren
nunca en corazón alguno;
en el mayor infortunio
pongan su confianza en Dios;
de los hombres, sólo en uno;
con gran precaución en dos.
Las faltas no tiene límites
como tienen los terrenos;
se encuentran en los mas güenos,
y es justo que les prevenga:
aquel que defetos tenga,
disimule los ajenos.
Al que es amigo, jamás
lo dejen en la estacada,
pero no le pidan nada
ni lo aguarden todo de el:
siempre el amigo más fiel
es una conducta honrada.
Ni el miedo ni la codicia
es güeno que a uno le asalten,
ansi, no se sobresalten
por los bienes que perezcan;
al rico nunca le ofrezcan
y al pobre jamás le falten.
Bien lo pasa, hasta entre pampas,
el que respeta a la gente;
el hombre ha de ser prudente
para librarse de enojos:
cauteloso entre los flojos,
moderado entre valientes.
El trabajar es la ley,
porque es preciso alquirir;
no se espongan a sufrir
una triste situación:
sangra mucho el corazón
del que tiene que pedir.
Debe trabajar el hombre
para ganarse su pan;
pues la miseria, en su afán
de perseguir de mil modos,
llama en la puerta de todos
y entra en la del haragán.
A ningún hombre amenacen,
porque naides se acobarda;
poco en conocerlo tarda
quien amenaza imprudente:
que hay un peligro presente
y otro peligro se aguarda.
Para vencer un peligro,
salvar de cualquier abismo
-por esperencia lo afirmo-,
más que el sable y que la lanza
suele servir la confianza
que el hombre tiene en si mismo.
Nace el hombre con la astucia
que ha de servirle de guía;
sin ella sucumbiría:
pero, sigún mi esperencia,
se vuelve en unos prudencia
y en los otros picardía.
Aprovecha la ocasión
el hombre que es diligente;
y, tenganló bien presente:
si al compararla no yerro,
la ocasión es como el fierro:
se ha de machacar caliente.
Muchas cosas pierde el hombre
que a veces las vuelve a hallar;
pero les debo enseñar,
y es gúeno que lo recuerden:
si la verguenza se pierde,
jamás se vuelve a encontrar.
Los hermanos sean unidos
porque ésa es la ley primera
tengan unión verdadera
en cualquier tiempo que sea,
porque, si entre ellos pelean,
los devoran los de ajuera.
Respeten a los ancianos:
el burlarlos no es hazaña;
si andan entre gente estraña
deben ser muy precavidos,
pues por igual es tenido
quien con malos se acompaña.
La cigüeña, cuando es vieja,
pierde la vista, y procuran
cuidarla en su edá madura
todas sus hijas pequeñas:
apriendan de las cigüeñas
este ejemplo de ternura.
Si les hacen una ofensa,
aunque la echen en olvido,
vivan siempre prevenidos;
pues ciertamente sucede
que hablará muy mal de ustedes
aquel que los ha ofendido.
El que obedeciendo vive
nunca tiene suerte blanda,
mas con su soberbia agranda
el rigor en que padece:
obedezca al que obedece
y será gúeno el que manda.
Procuren de no perder
ni el tiempo ni la vergüenza;
como todo hombre que piensa,
procedan siempre con juicio;
y sepan que ningún vicio
acaba donde comienza.
Ave de pico encorvado
le tiene al robo afición;
pero el hombre de razón
no roba jamás un cobre,
pues no es vergúenza ser pobre
y es vergúenza ser ladrón.
El hombre no mate al hombre
ni pelé por fantasía;
tiene en la desgracia mía
un espejo en que mirarse;
saber el hombre guardarse
es la gran sabiduría.
La sangre que se redama
no se olvida hasta la muerte;
la impresión es de tal suerte,
que, a mi pesar, no lo niego,
cai como gotas de juego
en la alma dei que la vierte.
Es siempre, en toda ocasión,
el trago el pior enemigo;
con cariño se los digo,
recuérdenlo con cuidado:
aquel que ofiende embriagado
merece doble castigo.
Si se arma algun revolutis,
siempre han de ser los primeros,
no se muestren altaneros,
aungue la razón les sobre:
en la barba de los pobres
aprienden pa ser barberos.
Vocabulario gauchesco«revolutis»
En este contexto significa alboroto, confusión o revuelo.
Explicación editorial en español actual; no forma parte del poema.Si entriegan su corazón
a alguna mujer querida,
no le hagan una partida
que la ofienda a la mujer:
siempre los ha de perder
una mujer ofendida.
Procuren, si son cantores,
el cantar con sentimiento,
ni tiemplen el estrumento
por sólo el gusto de hablar,
y acostúmbrense a cantar
en cosas de jundamento.
Vocabulario gauchesco«jundamento»
Equivale a «fundamento». En el contexto del canto, se refiere a asuntos con sentido o importancia.
Explicación editorial en español actual; no forma parte del poema.Y les doy estos consejos
que me ha costado alquirirlos,
porque deseo dirigirlos;
pero no alcanza mi cencia
hasta darles la prudencia
que precisan pa seguirlos.
Estas cosas y otras muchas
medité en mis soledades;
sepan que no hay falsedades
ni error en estos consejos:
es de la boca del viejo
de ande salen las verdades.
AYUDA DE LECTURA · LENGUAJE GAUCHESCO
Palabras de los consejos que hoy pueden resultar difíciles
En el texto original aparecen voces y grafías propias de la transcripción de la poesía gauchesca. Estas explicaciones son orientativas: no sustituyen el contexto ni modifican las palabras de José Hernández.
«naides»
Variante popular de «nadie». Aparece desde el primer consejo. Ir a la estrofa inicial.
«ducho»
Hábil o experimentado en algo. Fierro dice «sin ser muy ducho» al hablar de lo que vale la pena aprender. Ir a esa estrofa.
«cencia»
Forma representada en el poema por «ciencia», en un pasaje sobre los saberes y la experiencia. Ir a esa estrofa.
«revolutis»
Alboroto o situación de confusión, según su uso en este consejo. Ir a esa estrofa.
«gúenas»
Forma popular de «buenas». Fierro recomienda aprender cosas valiosas y útiles, además de acumular saberes. Ir a esa estrofa.
«jundamento»
Forma popular por «fundamento»; aparece cuando Fierro recomienda cantar asuntos que tengan sentido o importancia. Ir a esa estrofa.
Referencia para contextualizar estas voces: Diccionario de la lengua española (RAE y ASALE), «ducho». Las demás glosas son aclaraciones editoriales de lectura basadas en el pasaje, no citas textuales de una fuente lexicográfica.
La transcripción es la misma que utiliza nuestro lector documental; cada estrofa remite a su ubicación original. La imagen de cabecera es una recreación digital contemporánea, no una fotografía de época.
Consultar el texto en el lector original del canto XXXII ↗
CONTEXTO Y LECTURA · COMENTARIO EDITORIAL
¿Qué enseñan los consejos de Martín Fierro a sus hijos?
Los consejos de Martín Fierro a sus hijos constituyen uno de los pasajes más recordados de La vuelta de Martín Fierro, publicada por José Hernández en 1879. En el canto XXXII, el protagonista comparte las enseñanzas que obtuvo de una vida marcada por las dificultades, las pérdidas y la experiencia. Sus palabras abordan la prudencia, la amistad, el trabajo, la honradez y el respeto por los demás. No se presentan como lecciones de un hombre perfecto, sino como advertencias de alguien que reconoce sus propios errores y desea evitarles sufrimientos a sus hijos.
Entre las enseñanzas más conocidas de Martín Fierro sobresale su llamado a la unión entre hermanos, junto con sus reflexiones sobre la dignidad del trabajo, la solidaridad con los amigos, el cuidado de los ancianos y la necesidad de actuar con juicio. También aconseja evitar la violencia, el robo y los excesos. Leídos en conjunto, los versos permiten comprender cómo José Hernández construye una voz que transmite valores familiares y normas de convivencia desde la experiencia del gaucho. Cada consejo conserva, además, las particularidades lingüísticas y expresivas de la poesía gauchesca.
Quienes buscan los consejos de Martín Fierro completos, las frases que dirige a sus hijos o el significado del canto 32 pueden encontrarlos en esta edición íntegra del poema. Las 31 estrofas se reproducen sin modernizar sus palabras y con enlaces al lector documental original. Esta presentación permite leer los consejos en su contexto, distinguir el texto de José Hernández de los comentarios editoriales y descubrir por qué sus reflexiones sobre la familia, la conducta personal y la convivencia siguen despertando interés entre los lectores actuales.